Counter
visited *loading* times
Será la obsesión de encontrar ese alguien que me comprenda, con quien compartir el cariño y el amor que Dios me ha dado. Será el miedo a quedarme solo o la inestabilidad que resta de mi última relación. Sea lo que sea, en ocasiones lo siento como un sinvivir.
La búsqueda de miradas furtivas en el autobús, un millar de bellezas menores que un segundo, evidentemente no lleva a ninguna parte. Por otro lado algún que otro "capricho", por no llamarlo flechazo, que me centra el la búsqueda de una sola bondad (léase alma) en lo hondo de mil pares de ojos diferentes.
Las noches que mejor paso son aquellas en que no tengo nostalgia, precisamente porque recupero la sensibilidad de antaño, consigo una vez más sentrime niño, abrazar mi almohada al sentirme solo y caer poco a poco en un sueño plácido.